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miércoles, 9 de octubre de 2013

Termas de Puritama, oasis en el desierto de Atacama

Termas de Puritama, Desierto de Atacama, Chile
Créditos: Felipe Esturillo
En medio del desierto de Atacama es posible encontrar las termas de Puritama, ideales para relajarse, disfrutar del paisaje y sus propiedades terapéuticas.
Desierto de Atacama es sinónimo de calor y aridez, como todos los desiertos. El de Atacama es el más árido del mundo, pero a pesar de ello esconde algunas sorpresas. Por ejemplo, cada cierto tiempo, con el poco agua que su tierra es capaz de recoger, florecen cientos de flores, haciendo del desierto más árido del mundo, un desierto florido. Otra de las sorpresas que esconde, es un pequeño oasis de aguas termales ubicado a 30 kilómetros al norte de San Pedro de Atacama y a 3.500 metros sobre el nivel del mar. Son las termas de Puritama. 

Qué son las termas 
Las termas son un espacio acuático en donde el agua se calienta de manera artificial o natural. Conocidas por sus cualidades terapéuticas, el agua termal permite al cuerpo relajarse y recuperar la vitalidad perdida. En las termas naturales, sus aguas toman temperatura de las rocas calientes que yacen bajo tierra, brotando al exterior. No suelen tener el transparente color de una piscina normal, entre otras cosas por las altas temperaturas, que las ayudan a conseguir ese tono verdoso. 

Termas de Puritama, Chile
Créditos: Felipe Esturillo
Termas en el desierto 
Se suele asociar termas, por lo menos en Chile, a los verdes y frondosos paisajes del Sur. Sin embargo, en Puritama lo que se aprecia es algo totalmente diferente. En medio del desierto, aparece este regalo de vida, no sólo con agua –elemento tan escaso, sino que también con vegetación que rodea las pozas contrastando con los marrones del desierto. 

Termas de Puritama 
Las termas de Puritama están ubicadas en un cañón montañoso, en una abrupta quebrada. Rodeadas de vegetación y con un diámetro de 8 metros, la temperatura de sus aguas ronda los 33º Celsius. Los pozones, que son 8, no superan el metro de profundidad. En uno de ellos hay una cascada y, al ponerse abajo, genera una sensación de hidromasaje natural. Cuenta con una infraestructura básica para que el turista pueda aprovecharlas al máximo: camarines, baños y pasarelas de madera, tanto para el turista como para proteger la flora y fauna del lugar. 

Los beneficios de Puritama 
Dicen que desde siempre la gente ha acudido hasta Puritama a aprovechar sus cualidades curativas. Las aguas de las termas están clasificadas como meso termales sulfatado-sódicas, de PH neutro. Contienen una combinación de otros minerales como sulfatos, magnesio, sodio, potasio, litio, calcio y boro que ayudan a aliviar los dolores de la artritis, osteoporosis, reumatismo crónico, bronquitis, y otras dolencias. Estas aguas son también recomendadas para aliviar para combatir el cansancio y el estrés; estimulan el aparato circulatorio, el digestivo y el rejuvenecimiento de la piel. No está de más recordar que siempre que acuda a una terma es preciso que, si sufre de alguna dolencia, lo consulte con su médico. 
Puritama, termas en el Desierto de Atacama
Créditos: Felipe Esturillo

Cómo llegar a las termas de Puritama 
Si no tiene coche, la única manera de llegar desde San Pedro es contratando un tour o un taxi, no existe de momento transporte público hasta este hermoso lugar. Si lo que prefiere es alquilar un coche, debe seguir las indicaciones para ir a los Géiseres del Tatio hasta llegar al desvío que lleva a las termas de Puritama. Si sale desde San Pedro, son casi 30 kilómetros. Si viene desde Santiago casi 1.700 kilómetros. Los alrededores de las termas de Puritama Si está en Puritama tiene a su alcance algunos de los lugares más hermosos y turísticos del planeta. No deje de visitar San Pedro de Atacama, Valle de la Luna, Toconao, o Géiseres del Tatio, sin lugar a dudas se irá enamorado, como muchos antes que usted.


© Carolina Bassa Mercado, Derechos Reservados 

jueves, 8 de agosto de 2013

Cinco caras ‘diferentes’ de Cantabria

Cantabria es una región pequeña, pero matona. Una tierra hermosa donde las halla que tiene mucho más que ofrecer que playa y más playa. Aunque sus playas son preciosas, para que nos vamos a engañar. No obstante, muchas más actividades y paisajes son las que ofrece esta montañosa región que tanto empeño puso en conquistar el emperador Augusto. Cinco de ellas se recogen en el siguiente listado fruto de la experiencia de la periodista que escribe y que nunca se cansará de recorrer una tierruca que, pese a su tamaño, presume con descaro de ser Infinita.


Parque de la Naturaleza de Cabárceno
Créditos: Cristina E. Lozano
Muchos años lleva ya abierto el zoológico de Cabárceno, a menos de 20 kilómetros de Santander, pero apenas unos meses arrancó una nueva modalidad de visita, una salvaje, que permite acercarse a los animales hasta el punto de darles de comer. Atrévete a acariciar a las jirafas, a dar de comer a las cebras, a saludar al rinoceronte blanco, a sostener un águila imperial en el brazo, a tocar un elefante y a recorrer el recinto de los osos pardo en un Land Rover. No será una experiencia barata pero si inolvidable.

Picos de Europa, Cantabria
Creditos: Cristina E. Lozano
Sube a los Picos de Europa
Aunque la mayor parte de la Reserva Natural de los Picos de Europa va a caer en Asturias, en Cantabria también hay un cachito de paraíso montañoso. La forma más cómoda y rápida de ascender a él es utilizando el teleférico de Fuente De (pasando la coqueta localidad de Potes donde, por cierto, sirven unos cocidos lebaniegos y un orujo de bandera). Una vez arriba hazte una ruta con o sin nieve, dependiendo de la estación, o, simplemente, contempla el paisaje. Merece mucho la pena.


Escala ferratas en el Parque de los Collados del Asón
La zona de Ramales de la Victoria, en la parte más oriental de Cantabria, puede presumir y presume de haber sido el lugar en el que se instaló la primera vía ferrata de la región y, si no me equivoco, la primera de la cornisa cantábrica. Con tu material o con el que alquiles en la oficina de turismo de la localidad (al módico precio de 9 euros todo el día) asciende por El Cáliz y, si te ves con ganas, por El Risco después. No faltarán los puentes tibetanos en esta aventura, tramos que no tendrás que cruzar si, digamos, ese día no te apetece.

Contempla las estrellas desde el Puerto de Los Tornos
Una carretera sinuosa con decenas de curvas y poco iluminada lleva hasta un sencillo mirador de piedra ubicado en Los Tornos, uno de los puertos que comunican Cantabria con Castilla y León. Atrévete a subirlo por la noche (ojo que el camino tiene poca iluminación) para contemplar desde allí el cielo. Gracias a la altura y a la poca o nula contaminación lumínica de la zona la bóveda celeste si el día está despejado se muestra impresionante.

Playa de Somocuevas, Cantabria
Créditos: Cristina E. Lozano
Descubre las playas ‘secretas’ de Santander
Aunque la capital cántabra cuenta con más de cinco playas, todas y cada una de ellas bien bonitas, merece la pena coger el coche y plantarse en la zona de Liencres y la Virgen del Mar. Si estás vivo y la orientación no te falla serás capaz de encontrar playas salvajes como la de Covachos (que sólo se deja ver en momento de marea baja) o la de Somocuevas (ideal si sopla el nordeste porque está en dirección opuesta). Ambas impolutas, nudistas y sin socorrista. Ideales para perderse y no ser encontrado.




© Cristina E. Lozano, Derechos Reservados
Twitter: @CristinaELozano

viernes, 5 de julio de 2013

Castellano chileno por un Pepe, que no PP

Calle Huérfanos, Santiago
Créditos: Mi Nube
Dicen que el idioma castellano-español es universal. Puede que tengan razón los que eso afirman. Sin embargo, si usted, viajero, va a Chile, lo más probable es que no se entere de nada de lo que le están diciendo. Ahí hablan "chileno".

Imagine que se encuentra en un mall (centro comercial), y le hace una pregunta al guardia de seguridad. El uniformado le contesta: Donde la Lola, junto a la escala, Po’h. ¿Qué le ha dicho? Fácil: donde se encuentra la joven, al lado de la escalera. Pues así todo. Si quiere comprar una falda, pida una pollera; si le gustan unas camisetas, busque poleras; y si necesita algo más grueso y “casual”, le darán un polerón. Pero no se sienta usted achacado (angustiado), ya que si sigue leyendo podrá abanicarse (hacer algo con relativa facilidad), sin apretar cachete (escapar) del país andino.

Sabemos que es usted un chiporro (novato), pero esperamos que no le chamullen (mentir con muchos argumentos) y le den algo que vale hongo (algo de poco valor) por un filete (algo valioso). Pero no siempre se encontrará usted con un malandra (delincuente) que le quiera machetear (pedir dinero), pues Chile está lleno de jais y jambones (personas de buena educación y posición), que aunque algunos sean mano de challa o manito de guagua (tacaños), no le quieren vender la mula (estafar).

Las Condes, Santiago de Chile
Créditos: Santiago Joven
Santiago tiene ciertas características socioeconómicas que al visitante le suelen llamar la atención. Hay zonas muy cototas (bonitas) –Las Condes, La Reina, Providencia, Vitacura, la Dehesa-, donde las cuicas (mujeres acomodadas) con sus pelolais (adolescentes guaperas) campan a sus anchas, poniendo sus pailas (orejas) en orejas de caballo (estar atento) por ver si sus maridos son el patas negras (amante) pacalleuque (en secreto), mientras observan a los peinetas (buenos mozos) que pululan alrededor, con la intención de pellizcarle la uva (querer algo con la mujer de otro). En otras zonas no tan agraciadas, más pencas (peores), las situaciones para el turista pueden ser brígidas o peludas (peligrosas), donde mandan los carne amarga (delincuentes), siempre alejados de los ratis (detectives), que quieren las lechugas (dólares) del visitante. Pero no siempre es así.

Al pasear por el centro de Santiago, no confunda la Polla (lotería) con el pico, cacho, callampa, poronga, ñato, dedo sin uña, palo, cabeza de haba, huasca, corneta, pelado o diuca (todos sinónimos de pene), ya que si es hombre, pensarán que se le quema el arroz, se le cae el helado o la pelota al barro o le gustan a uno las patitas de chancho (ser homosexual). En el mismo centro abundan los lanzas (hábiles rateros), siempre atentos a los pacos (Carabineros) y en cada concurrida esquina alguien estará dispuesto a estirar la manga (mendigar), mientras envía miradas esquivas al cercano café con piernas (establecimiento donde se sirve café, atendido por señoritas ligeras de ropa).

Café con piernas en Santiago de Chile
Créditos: El Bar de Guma
Les recomiendo, al caer la tarde, acercarse por cualquier pub de la zona oriente en el tiempo del happy hour (dos consumiciones por el precio de una), e ir con buena facha (vestimenta), ya que encontrará algún huevito que quiera sal (alguna chica que esté interesada en usted), antes de entrarle agua al bote (empezar a sentir los efectos del alcohol) y por supuesto no haga un perro muerto (irse sin pagar).

Quizás, después de haber leído estas líneas, a alguno se le quiten las ganas de visitar Chile. Yo les digo: craso error. Vivamente recomendable, el país andino merece la pena ser visitado, por sus paisajes, su gastronomía y sobre todo por sus gentes, aunque a veces no las entienda. Recuerden la canción popular, que dice: “…y verás como quieren en Chile, al amigo cuando es forastero”.

Nota: El artículo está escrito en clave masculina, por un Pepe (español).



© Roberto González, Derechos Reservados
Twitter: @Rover022